Has decidido crear tu página web, pero ni siquiera sabes por dónde empezar ni dónde informarte. No te preocupes, lo entendemos perfectamente, por eso vamos a guiarte en una serie de pasos previos a la creación de tu página web.

Lo más importante y que debes hacer antes de pedir precios y de hablar con proveedores, es tener las cosas muy claras, es decir, definir qué quieres conseguir. Para eso analiza primero cuál es tu objetivo principal. A continuación, piensa en cuál sería tu público perfecto e intenta ser lo más específico posible. Después, determina qué vas a vender y cómo. Ten en cuenta que vas a necesitar un TPV virtual (aunque tengas un TPV en tu negocio físico, no te valdrá), también tienes que considerar la logística (envío de los paquetes), el embalaje y presentación…

Una vez que lo tienes bien planteado y decidido, elige qué estructura quieres que tenga tu web (qué poner en la home, dónde irán la información sobre la empresa, etc.) y escríbelo todo bien: cuanto más organizado, mejor. No olvides organizar tus productos por categorías, por ejemplo, si vendes ropa, estructúrala en abrigos, pantalones, zapatos, jerseys, etc.

Otro aspecto fundamental es que tienes que tener fotos de todo: cuanto más atractivas, mejor. Son el 90% de la potencia de una web y lo que te permite enganchar a tu público objetivo. Una web con fotos pobres, oscuras, mal hechas… va a dar una mala imagen de tu negocio y hará que pierdas clientes. No descartes contar con un profesional para hacerlas.

Cuando tengas todo esto organizado y planificado, entonces es el momento de comenzar a buscar quién te la haga. Desconfía de los presupuestos muy baratos: a medio-largo plazo, acaban dando problemas. Tampoco elijas los más caros: muchas veces, no hace falta “matar moscas a cañonazos”. Busca a una empresa que tenga una trayectoria y una historia y, sobre todo, que te den confianza para trabajar con ellos. Cuando pidas presupuesto, tienes que tener en cuenta que necesitarás contratar:

  • Un dominio, que te puede costar unos 15 € al año
  • Un hosting para la web, cuyo coste es muy variable, pero que rondará entre los 80 – 100 € para un servicio de calidad
  • El propio desarrollo de la web, con subida de contenidos y productos

Todo esto te lo hará el proveedor de Internet.

En paralelo, tendrás que analizar y pensar cómo vas a facilitar el pago online. Nosotros recomendamos siempre, como mínimo, poner en la web la opción de poder abonar los productos por:

  • TPV, que puede ser el del banco o mirar otras opciones como Stripe (mete link)
  • Paypal, ya que hay mucho público que utiliza esta plataforma
  • Transferencia bancaria: aunque sea un proceso manual, también es recomendable dejar abierta esta opción para aquellas personas que no quieran introducir sus datos bancarios en la web

Por último, te quedaría el capítulo de mensajería. Como el volumen de tus ventas al principio no será elevado, es probable que los precios que obtengas si lo sean. Así que puedes considerar la opción de utilizar plataformas como Packlink, que al ser brokers (muchas tiendas online trabajan con ellos), los precios de arranque son muy ventajosos. Además de esto, prevé el embalaje: siempre mete algún folleto publicitario de tu marca en el paquete con algún código descuento para provocar una segunda compra y la fidelización de clientes.

La inversión de una web no tiene porqué ser desorbitada, a veces a mayor precio no se obtienen los mejores resultados, todo depende de tu toma de decisiones. Contacta con nosotros si quieres que orientemos y te ayudemos a construir tu negocio online.

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